Antes de escribir

Elige el punto de partida que más se parece a tu momento

Esto ayuda a orientar mejor la conversación inicial y definir si necesitas consultoría, una junta express, apropiación digital, gestión de proyectos o formación empresarial.

Rediseñemos juntos el apoyo a las MiPymes

Colombia ha construido durante años una oferta amplia de programas que acompañan las micro, pequeñas y medianas empresas en temas relacionados con productividad, innovación, transformación digital, acceso a mercados, desarrollo de proveedores, sostenibilidad, financiación y fortalecimiento organizacional. A través de este artículo, me gustaría conversar con ustedes sobre los esquemas de acompañamiento y fortalecimiento empresarial que conocen o han vivido en sus territorios.

Pensemos en una MiPyme que durante los últimos años ha participado en tres, cuatro o incluso más procesos de acompañamiento: ha recibido diagnósticos, capacitaciones, mentorías, asistencia técnica y herramientas; probablemente cada experiencia aportó algo.

Desde Juan Innova® venimos investigando estas experiencias en pro de consolidar oportunidades de mejora a la oferta de esquemas de fortalecimiento empresarial de las MiPymes:

¿Qué pasaría si logramos que el conocimiento, los instrumentos y los actores del ecosistema, se conecten mejor con los retos de cada MiPymes?

Cuando la sensación es:” volviendo a empezar”

Imaginemos una pequeña empresa que durante los últimos cinco años ha participado en diferentes procesos de acompañamiento, en uno revisó su estrategia comercial, en otro trabajó en su transformación digital, después recibió asesoría en productividad, más adelante fue invitada a un programa de encadenamientos y actualmente está recibiendo acompañamiento en internacionalización.

Cada intervención pudo dejar aprendizajes valiosos, sin embargo, existe una pregunta que merece ser conversada: ¿el proceso de acompañamiento reconoce y aprovecha lo que la empresa ya construyó en anteriores intervenciones o vuelve a diagnosticarla como si comenzara desde cero?.

La dimensión del esfuerzo institucional ayuda a entender el por qué vale la pena formular este tipo de preguntas. El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo reportó que, entre agosto de 2022 y junio de 2025, más de 30.000 MiPymes fueron atendidas mediante programas ejecutados a través de Colombia Productiva (hoy iNNpulsa), con intervenciones relacionadas con productividad, calidad, sostenibilidad, encadenamientos e ingresos; logrando identificar que cerca del 70 % de las empresas atendidas fueron microempresas (MinCIT, 2025). Esto evidencia que no estamos frente a un ecosistema que no actúa; al contrario, demuestra que existe conocimiento institucional, metodologías, inversión, especialistas y experiencia acumulada para atender los retos de fortalecimiento empresarial en los territorios.

Uno de los retos que nos estamos encontrando explorando estas conversaciones, es que las MiPymes sienten que es posible convertir múltiples intervenciones en una trayectoria acumulativa de capacidades

En la plataforma de iNNpulsa pueden explorar la oferta institucional de los programas que ofrecen diagnóstico de entrada, concertación de una hoja de ruta, asistencia técnica individual, laboratorios, mentorías, relacionamiento comercial, conexión financiera y diagnóstico de salida, enfocados en algunos sectores y subsectores que puedes explorar.

(https://convocatorias.innpulsacolombia.com)

El asunto que queremos explorando desde Juan Innova® está en validar que tal vez una oportunidad de mejora del fortalecimiento empresarial no consista solamente en incorporar nuevos programas, sino en desarrollar mejores mecanismos para reconocer qué necesita una empresa, qué capacidades ya posee, qué conocimiento requiere incorporar y cuál de los instrumentos disponibles puede aportar mayor valor en ese momento de su trayectoria, de esta forma estaremos apoyando a las MiPymes a cambiar la consulta:

¿A qué programa puede acceder esta empresa? vs ¿Cuál es el paso que requiere dar la empresa y qué conocimiento necesita para darlo?

Déjame conocer tu experiencia:

En los programas en los que han participado, ¿el acompañamiento reconoció lo que tu empresa ya había aprendido o sentiste que cada proceso comenzaba nuevamente desde el diagnóstico?

Del fortalecimiento a la construcción de capacidades

Esta diferencia es importante, porque una MiPyme puede recibir una herramienta digital sin desarrollar la capacidad para integrarla a sus procesos, así como participar en una capacitación comercial sin convertir ese aprendizaje en una rutina de gestión de ventas, finalmente accede a una rueda de negocios sin estar preparada para responder a los estándares del comprador. En estos casos hubo acceso a un recurso, pero no necesariamente transformación de capacidades.

Aquí encontramos un concepto que puede ayudarnos: "la capacidad de absorción", porque no basta con acercarle conocimiento, la empresa necesita poder entenderlo, apropiarlo, adaptarlo a su realidad y utilizarlo para tomar mejores decisiones o transformar sus procesos. La literatura sobre capacidad de apropiación ayuda a comprender mejor este punto. Cohen y Levinthal (1990) plantearon que las organizaciones necesitan capacidad para reconocer el valor del conocimiento externo, asimilarlo y aplicarlo. Zahra y George (2002) ampliaron el concepto distinguiendo procesos de adquisición, asimilación, transformación y explotación del conocimiento.

Esta lógica ya aparece de distintas maneras, en programas nacionales cómo Fábricas de Productividad y Sostenibilidad donde se utiliza el extensionismo tecnológico y asistencia técnica especializada, para implementar mejoras adaptadas dentro de las mismas MiPymes. La versión vigente contempla hasta 60 horas de asistencia especializada para buscar impactar al menos el 8% en los indicadores definidos para la intervención. (Existen 9 líneas de intervención)

Fuente: iNNpulsa Colombia

El punto de conversación es preguntarnos cómo conectar esta metodología de intervención, para que una capacidad desarrollada en un programa pueda convertirse en punto de partida del siguiente, porque si el conocimiento permanece, el acompañamiento deja de ser únicamente una intervención y empieza a formar parte de una dinámica que permite seguir gestionando retos al interior de las MiPymes.

Déjame conocer tu experiencia:

¿Cuál es la capacidad más valiosa que un programa de fortalecimiento dejó realmente instalada en tu empresa y que todavía utilizas?

¿Y si el valor se construye juntos?

Hasta aquí hemos navegado por programas y capacidades, ahora quiero compartir con ustedes una tercera pieza a la conversación:

¿Qué genera valor para las MiPymes durante un proceso de acompañamiento?

A lo largo del tiempo ha sido fácil representar la consultoría mediante una relación bastante lineal, donde existe un experto que posee conocimiento y una empresa que necesita recibirlo, pero en la práctica este supuesto es más complejo.

Para avanzar necesitamos cambiar el ángulo desde el cual observamos el acompañamiento empresarial, por eso les presento “La Lógica Dominante del Servicio”, desarrollada por Vargo y Lusch, quienes proponen entender el servicio como la aplicación de competencias, conocimiento y habilidades, para beneficio de otro actor. Desde esta perspectiva, el valor no está simplemente contenido en una metodología, un informe o una herramienta, este emerge cuando diferentes actores integran recursos y el beneficiario los utiliza en su propio contexto (Vargo & Lusch, 2017).

Esta mirada resulta especialmente útil para los programas empresariales, porque el empresario deja de ser receptor pasivo de una solución diseñada externamente, pone a disposición su experiencia, conocimiento del mercado, relaciones, aprendizajes y recursos, que suman valor a un escenario de solución. Recordemos que el empresario conoce su operación, sus clientes, sus relaciones comerciales, los aprendizajes acumulados, las restricciones del negocio y buena parte de las particularidades de su territorio.

Dimensionar esta interacción de conocimientos entre diferentes actores de un acompañamiento de fortalecimiento empresarial, genera un espacio de co-creación para desarrollar nuevas capacidades:

⦁ El consultor aporta conocimiento especializado.
⦁ La empresa aporta conocimiento de su negocio y su contexto.
⦁ Una cámara de comercio puede aportar instrumentos, redes y conexiones
⦁ Una universidad suma capacidades científicas o tecnológicas
⦁ Una empresa ancla entrega señales concretas del mercado.
⦁ Una entidad financiera puede facilitar mecanismos para movilizar recursos.

Para los aliados de Juan Innova® esta perspectiva es central, si el valor depende del contexto y se construye mediante interacción, entonces una metodología de fortalecimiento debería comenzar escuchando la realidad de la empresa y del territorio, no imponiendo una ruta idéntica para todos, entendiendo que no todas las MiPymes comienzan desde el mismo lugar.

Quiero conocer tu experiencia:

En tus procesos de acompañamiento, ¿sentiste que la solución se construyó contigo o principalmente recibiste una metodología que ya estaba definida?

Una Hipótesis para rediseñar juntos

La conversación nos empieza a delimitar una hipótesis: el siguiente avance del fortalecimiento empresarial podría depender menos de sumar programas aislados y más de construir capacidad para conectar conocimiento, instrumentos, actores y necesidades a lo largo de la trayectoria de cada empresa.

⦁ Tenemos empresas con necesidades diferentes.
⦁ Tenemos conocimiento distribuido entre múltiples actores.
⦁ Tenemos programas, metodologías, herramientas e instrumentos.
⦁ Tenemos consultores, universidades, cámaras de comercio, gremios, instituciones públicas y otros actores que poseen capacidades especializadas

¿Cómo conectamos mejor esas piezas?

En la investigación que venimos desarrollando desde Juan Innova®, uno de los hallazgos que estamos profundizando está en los Servicios Intensivos en Conocimiento, conocidos en la literatura internacional como Knowledge Intensive Business Services (KIBS), los cuales podrían actuar como una capa articuladora, donde el conocimiento especializado, pueda ayudar a resolver retos empresariales.

Su propósito sería ayudar a conectar retos con capacidades.

Ejemplo: una empresa puede conocer perfectamente cómo fabricar su producto y al mismo tiempo necesitar conocimiento externo para digitalizar y automatizar un proceso. Lo mismo sucede con un emprendimiento que puede comprender muy bien a sus clientes, pero requiere capacidades especializadas para estructurar su modelo financiero para hacerlo escalable, rentable y sostenible. Por lo anterior, se puede concluir que cada situación tiene una brecha entre lo que la empresa sabe hacer actualmente y lo que necesita incorporar para avanzar.

Ahí aparece el potencial de los servicios intensivos en conocimiento, cómo una capacidad para intervenir un reto, integrar conocimiento especializado combinado con la experiencia técnica del proceso que domina la empresa.

“La solución se construye mediante interacción”

Queremos contrastar literatura y programas con la experiencia de empresarios, emprendedores, consultores, extensionistas y organizaciones que han vivido estos procesos.

Pasemos de “¿qué programa tienen?” a “¿qué capacidad necesito?

Cuando una MiPyme identifica una dificultad, normalmente comienza a buscar una solución en el ecosistema de actores, tales como: financiación, capacitación, asesoría, tecnología o algún programa disponible. Que pasaría si antes de buscar el instrumento nos preguntamos ¿Qué capacidad necesita desarrollar esta empresa para resolver su siguiente reto?

Me gustaría validar que opinan si comenzamos a pensar en una secuencia:

Definir secuencias que apoyen los acompañamientos nos permite identificar cómo nos articulamos con los actores de la intervención que solucionan los retos de la empresa y dejen capacidades instaladas para acelerar la innovación incremental. Desde esta perspectiva, los Servicios Intensivos en Conocimiento podrían desempeñar una función articuladora, ayudando a interpretar la necesidad empresarial e identificar la capacidad que debe desarrollarse y conectar a las MiPymes con el conocimiento y los instrumentos que mejor respondan a ese momento.

Rediseñar juntos significa reconocer lo que ya funciona, identificar dónde se pierde continuidad y construir mecanismos para que cada acompañamiento deje una capacidad que pueda ser aprovechada por el siguiente momento. Si el conocimiento logra acumularse, conectarse y aplicarse, la empresa avanza, por eso es importante dejar la pregunta que nos ayude a rediseñar el futuro del fortalecimiento empresarial:

¿Te resulta fácil identificar qué capacidad necesitas desarrollar y cuál es el actor del ecosistema que puede ayudarte a estructurarla?

Entendemos que las MiPymes necesitan conocimiento especializado para transformar una necesidad empresarial en una capacidad concreta y ese será la motivación para seguir explorando soluciones a través de estos espacios de co-creación, por eso queremos conocer la perspectiva de empresarios y emprendedores, pero también de consultores, extensionistas, cámaras de comercio, gremios, universidades, instituciones públicas y organizaciones que diseñan o ejecutan los programas de fortalecimiento empresarial.

Si pudieras rediseñar una sola cosa de los programas de fortalecimiento empresarial en los que has participado, ¿qué cambiarías?

Juan Diego Suárez
Creador de la marca Juan Innova®